Presentación del disco "Mis cuecas"
Quienes buscamos respuestas a interrogantes de la vida,
podemos encontrar en el escenario de la música múltiples
experiencias, complementarias a las vivencias ajenas y propias. La
capacidad de aprehensión, nos permite aprender de las obras "casi
biográficas en muchos sentidos" o las expresiones de la
"bipolaridad" en la que sobresalen la calma provisional y la pasión
siempre inquieta.
Si se escucha y lee las canciones de Franklin Palomeque, sin que
medien análisis exhaustivos, la oportunidad se torna inolvidable. No
hay información multiplicada y clasificada; tampoco divertimento; ni
culto a la personalidad o la frivolidad. Hay contenido casi
maniqueísta de la lucha del bien contra el mal; a un simple mortal
le permite escoger, discriminar y posicionarse.
En un escenario económico global y nacional con trasfondo de
migraciones demográficas, marcados nacionalismos y enconos
alentados, Franklin Palomeque habla de la vida, asegura en sus
canciones, que al mundo le hace falta humanidad, le hace falta
complementariedad entre sus existencias. Le hace falta sinceridad.
Su posición de vida es una recuperación de que el mundo sí es
posible cuando la lealtad, solidaridad, el respeto a la diferencia,
son elementos esenciales de todos los días. Es sabido que quien
transmite valores, reproduce y enriquece los mismos. Todos, a
nuestro modo, somos “una correa de transmisión de comportamientos”.
Ternuras Inexplicables
¿Qué difícil es hablar con ternura cuando los problemas cotidianos
abruman la palabra y los conflictos de los contextos nacionales e
internacionales son de desaliento? Es difícil, pero no imposible.
Los arpegios despliegan escenas imaginadas en la que fondo y forma
son una unidad. Dagmar Dümchen y Andrés Fossatti cantan con el alma,
como si fuese una plegaria.
A nuestro entender las canciones de Franklin Palomeque, son una
culminación de un proceso esforzado por combinar estética y esencia.
Se transfiere sentimientos con palabras sencillas. El mensaje se
convierte en oral a través de la forma cantada. Esa es una primera
constatación que refuerza el valor de las palabras y las
reflexiones.
La cueca POR AMOR o CUECA DEL SIDA representa una obstinada defensa
de los inmolados e inmoladas en vida por la infidelidad, por
acciones depredadoras. El estribillo es elocuente y directo en un
intento por aflorar sentimientos turbulentos cuando está en juego la
vida.
Al escuchar estas canciones que hablan del languidecer lento, de las
ironías y paradojas, de los niños maduros y más, provoca una
interrelación con la vida no previsible, como un revoltijo
accidental en el que se mezclan conceptos y posconceptos de cómo
usamos el instrumento maravilloso del respeto. ¿Cuánto hacemos por
nuestra vida y quienes se complementan con nosotros?
La comprensión de la ternura va más allá de la distinción de cómo
funciona el mundo. Es más simplificada en el caso de este
repertorio. Tiene un gran componente: no es ni progresista ni
reaccionario; habla de nuestras ternuras, muchas veces,
inexplicables, pero por sobre todo, es un gran homenaje a la vida, a
la de todos los días del batallar continuo.
Franklin Palomeque cuenta con una gran dosis de creatividad y de
expresiones que no colisionan entre sí. Su mérito está en que
explora nuestra conciencia y define sutilmente una estrategia, la de
desarrollar nuestra existencia pasada inmediata, con sus herencias y
diferencias, pero que propala la, a veces complicada, palabra Amor
Esta obra es un convincente argumento que nace del corazón. Y pensar
que es una propuesta boliviana. Felicidades amigo por ser porfiado
en esta aventura de los valores y la ética como fines y principios.
Que tu obra sea replicada y enriquecida para llegar al fondo de
nuestras conciencias. No en vano tus cuecas fueron premiadas
internacionalmente... y en Bolivia aún ignoramos.
Dra. PH. Rosse Mary Yupanqui Márquez
Lic. Saúl Alejandro Maldonado Pérez
CONCIERTO BOLIVIANO DE FIDES
Copyright CONBOL - 2009

Mis Cuecas
- Vocal
Mis
Taquiraris
